Semanita intensa, para variar
Lunes y martes reunión de directivos en las Termes de Montbrió (Tarragona): todo muy bien, al parecer el hotel es uno de los mejores spas de Catalunya y, según decían, de Espanya (como no soy muy aficionado a estas cosas, no puedo decir si ese comentario es cierto o no), aunque tuvimos el tiempo tan justo que no pudimos disfrutarlo. Contamos con un speaker en temas de comunicación que lo hizo fenemonal (Jordi Adell); el lunes cena formato boda (mala, por cierto) en Port Aventura que abrieron solo para nosotros la nueva atracción del parque (por cierto, monté).
Martes por la tarde puente aereo porque el miercoles a primera hora me fui en coche a Salamanca a un congreso de economistas, y por la tarde vuelta a Madrid para estar en una reunión el jueves a la que se me convocó un par de días antes y que al principio pensé en no ir pero que luego valoré que sería una mejor inversión de mi tiempo que estar tres días completos en el congreso. El jueves aproveche además, nada más salir de la reunión, para acudir a un evento de una de las fundaciones importantes que empezaba poco después (record: salir del barrio de Salamanca a las 11,10h y llegar a una reunión en un hotel cerca de la Plaza de Castilla a las 11,40h y sin saltarme semaforos ni atropellar a nadie…). A las 14,30h vuelta a Salamanca, con parada en un Autogrill a comer una lasanya y un bacalao realmente lamentables. Por la noche cena de gala del congreso en el casino de Salamanca, un sitio precioso, con cena formato boda (mucho mejor que la del lunes) y zampando un tostón a las 23h! luego baile hasta casi las 4h…
Viernes: a las 10h en el congreso, que una cosa no quita la otra. A comer nos fuimos a don Mauro, en la plaza Mayor. Buen jamón Joselito y mejor chuletón de Morucha. De vino nada que había que conducir de vuelta a Madrid.